Cartel del ciclo CINE Y ARQUITECTURA de la Semana de la Arquitectura de Sevilla

En plena pandemia, la Junta de Andalucía ha declarado Bien de Interés Cultural los cines Cervantes, Llorens y Trajano de Sevilla. El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado inscribir en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA) como Bien de Interés Cultural (BIC) con la tipología de Monumento, los únicos tres ejemplos de salas del siglo XIX que subsisten en el centro de Sevilla.

El teatro Cervantes de Sevilla, diseñado por Juan Talavera de la Vega, fue abierto al público en octubre de 1873. Es contemporáneo de la Ópera de París de Charles Garnier, inaugurada en 1875 o a la Sala Dorada, de la Musikverein de Viena, construida por el arquitecto danés Theophil Hansen para la Sociedad de Amigos de la Música e inaugurado en 1870. Edificios muy anteriores a otros como el Palau de la Música de Barcelona, inaugurado en 1908.

El teatro Llorens, construido por José Espiau y Muñoz en 1913 es de estilo neomudéjar por el empresario Vicente Llorens. En 1930 se proyectó en él la primera película sonora de la ciudad, Sombras blancas en los mares del sur. En la actualidad el cambio de uso lo convirtió en salón de juegos. El Trajano, también neomudéjar, es obra del arquitecto sevillano Aníbal González construido entre 1920 y 1923.

Sevilla llegó a tener más de una treintena de salas de cines repartidas por toda la ciudad, pero las nuevas costumbres, la llegada de los multicines a centros comerciales, supusieron un cambio de paradigma en el consumo de entretenimiento.  Otros cines como el Rialto, Regina, Bécquer, Rochelambert, Alcázar, Azul, Delicias o Juncal han cambiado las butacas por estanterías de supermercados. Algunos como el Palacio Central se han dividido en varias conocidas tiendas de moda. El Teatro Coliseo es hoy un edificio perteneciente a la administración autonómica.

Pocos mantienen su uso, el antiguo cine Pathé alberga hoy el teatro Quintero, el antiguo teatro Álvarez Quintero es el Centro Cultural Cajasol. Las menos,  han manteniendo actividades ligadas a la cultura, como el cine Apolo, que fue sede de la Orquesta Filarmónica de Sevilla, o el Teatro Imperial que albergó una conocida librería.

Reflexionar sobre qué hacer cuando las costumbres cambian y quedan patrimonios obsoletos. Preguntarnos sobre el alcance de la catalogación urbanística. Cuestionar si es aceptable o no, los cambios de uso en el planeamiento o qué significa ser o no un uso compatibles. Indagar sobre lo que se ha perdido. Proponer otras posibles alternativas, ya sea en Sevilla o en un panorama más amplio, puede servirnos para ilustrar el debate de la protección de nuestro patrimonio más reciente.

El debate estará abierto hasta el día 20/06/20.